miércoles, diciembre 21, 2005

Ya viene el lobo.


El lobo anda rondando. Ya hace días que lo siento. Se disfraza de las cosas más inverosímiles para tratar de disimular el ataque. Algunas veces es una nostalgia, otras un apretón de pecho sin razón aparente, o sensibilidad extrema ante felicidad ñoña.

Si le mezclo a esto el fin de año, la esquizofrenia del centro de Santiago que cruzo a diario en bicicleta, los peatones que en vez de tener cara de felicidad llevan cara de angustia con las miles de bolsas de regalos colgándoles a los lados.

Se que debo mantenerme firme. Las cosas nunca han sido fáciles y nunca lo serán, al menos no para mí. Siempre elijo el camino más difícil, y al final siempre me gusta.

Pero a veces cuesta más, cuesta más pararse, cuesta más olvidar, dejar atrás y seguir adelante.

Mis rodillas son fieles reflejos de mi vida, una cicatriz sobre otra, una le sirve de “pilling” a la otra, pero ellas siguen doblándose y me llevan junto con mis piernas a todas las partes que quiero ir. Mi única fijación superficial con las cirugías plásticas son mis rodillas, no quiero verlas arrugadas colgándoles piel por todos lados. Oh, creo que acabo de descubrir la relación.

En fin, ahora ya está mejor, reírse un poco de una misma, total lo único irremediable es la muerte, el resto “ЧЕПУХА” (chepuja).

martes, noviembre 08, 2005

"Ellos"


Empezaron a aparecer de a poco. Un día detrás de un cuadro, otro en algún rincón del departamento. Al comienzo casi ni nos dábamos cuenta de su presencia, mejor dicho, eran parte nuestra y era agradable en la soledad de algunos días toparse con algún recuerdo perdido del otro.
De a poco se les fueron sumando los sueños abandonados, los miedos, las palabras no dichas. A medida que crecía la distancia entre nosotros, ellos llenaban el espacio vacío no permitiendo dar vuelta atrás. Habían días en que al sentarme en una silla me volvía a parar de un salto porque me daba cuenta que ya estaba ocupada por uno de ellos. Después empezaron a tener más cuerpo. Se instalaron en nuestra cama en medio de nosotros, fueron tantos que por su peso se armo un hoyo sin fin en el colchón. Si intentaba acercarme sentía como un viento frío invadía mi cuerpo.
Los colores de las cosas se opacaron, nuestros sentidos y emociones se adormecieron en la neblina creada por sus formas etéreas e indefinidas.
Parecía que ya daba lo mismo dejar abierta la puerta al salir, ellos lo llenaban todo.
Ya no quedaba nada.

lunes, octubre 24, 2005

La casa


Desde siempre había escuchado que esa casa estaba tomada por fantasmas. Mis compañeros de colegio inventaban las mas increíbles historias alrededor de ella, incluso algunos contaban que habían entrado y visto al fantasma. Yo nunca supe si creerles o no, por que la casa en si me fascinaba, su escalera de entrada, el porche de madera que en épocas anteriores debió haber sido lugar de fiestas y de bellos atardeceres, las ventanas con postigos iguales a los dibujados en tantos cuentos que había leído desde pequeña. Pasaba largos ratos de las horas de clases mirando la casa por la ventana de mi sala en vez de prestarle atención a la profesora y las materias que dictaba. Es que una casa vieja en medio de una ciudad en la cual solo habían edificios de por si ya era algo inusual. La casa quedaba justo a un costado de la cancha del colegio y solo nos separaba de ella una malla de gallinero que estaba rota en varios lugares.
Un día de otoño cuando los árboles de los alrededores se vestían de rojo y naranjo y las hojas caídas impregnaban el ambiente con olor a nuez moscada, en medio de la clase de educación física la pelota que yo había lanzado cayó en el ante jardín de esa casa. Me quedé parada, mirando, no sabía si ir a recoger la pelota o hacerme la tonta. Al ver mi cara de indecisión mezclada con algo de miedo mis compañeros de clase empezaron a burlarse de mí por no atreverme a pasar la malla. Ante la burla de ellos busque el agujero más próximo y me pasé.
Mi corazón latía más fuerte que nunca, avancé por el jardín cubierto de hojas que sonaban a cada paso, busqué la pelota entre ellas y entre el pasto del verano que ya estaba seco y se extendía como el cabello de un ser desconocido sobre la tierra. Sin darme cuenta avancé hasta la escalera de la entrada, la pintura de los peldaños y de la baranda se estaba descascarando en todas partes, sin embargo, la estructura se veía firme. Me quedé mirando la escalera y la puerta principal, a pesar del miedo y de que mi garganta se sentía muy estrecha por lo fuerte que latía mi corazón decidí subir. Un peldaño, ahora otro, ahora uno más, ya solo quedan dos. Mi único referente de fantasmas era el de Canterville y mientras lograba apoyar mi mano en la baranda pensaba en él y en los pomos de pintura que robaba tratando de darme un poco de aliento. No sabía exactamente que estaba haciendo, pero algo dentro de mí me impulsaba a seguir. El viento de otoño aumentaba aun más mi sensación de escalofrío cuando decidí poner mi mano en el picaporte. La puerta no se abrió. Una sensación de vértigo y mareo me llevó a salir corriendo tan rápido como pude del lugar.
Volví a la cancha sin pelota y sin poder articular una palabra, tiritando y antes que me pudieran preguntar algo estallé en llanto sintiendo un gran agujero en medio de mi pecho.
La sensación del agujero persistió durante días, me cambié de puesto en la sala y evitaba a toda costa siquiera mirar en dirección de aquella casa. Pero ella se aparecía en mis sueños cada noche. Después de un par de semanas de casi sin dormir y con aspecto fantasmagórico me di cuenta que no podía seguir con esa angustia, y la única manera de tratar de volver a la normalidad era enfrentarme al origen de las cosas. La casa.
Fue un día sábado en la tarde, sabiendo que el colegio y los alrededores estaban desiertos atravesé la cancha y me pasé por el mismo agujero de la vez anterior. Ahora el día estaba nublado y en los árboles quedaban las últimas hojas vestigios de otoño, mientras el frío aire y el silencio anunciaban la proximidad de una nevada. Tal vez era el cansancio de noches en vela pero sentía tranquilidad en vez de miedo y excitación de la vez anterior. Crucé el jardín, subí la escalera, ahí estaba otra vez frente a esa puerta. Por alguna razón en vez de tirar del picaporte quise tocar, pero apenas se acercó mi mano empuñada a ella, esta se entreabrió. Sentí como flaqueaban mis rodillas y en el mismo instante en que estaba a punto de emprender una nueva huida, por el espacio entreabierto de la puerta percibí un aroma familiar que hizo quedarme. Era un olor muy especial que me recordaba la casa de mis abuelas, una mezcla de libros antiguos, de pan negro, mezclado con olor a “Borsch” caliente y caramelos escondidos. Empujé suavemente la puerta.
La casa estaba prácticamente vacía, de las ventanas colgaban unos visillos que debieron haber sido blancos alguna vez. Avancé respirando los olores, con la piel erizada, pisando muy despacio. Cada espacio de la casa me producía un palpitar más fuerte en medio de mi pecho, una sensación de soledad que me daba ganas de llorar a gritos. Trataba de imaginar a los antiguos habitantes del lugar, pero mi mente no evocaba ninguna imagen, como si estuviera bloqueada. Trataba de entender el cambio de sentirla tan familiar en la entrada y ahora esta soledad, pero lo racional no pertenecía a este espacio.
Avancé. Me sentía cansada, eran demasiadas emociones juntas, la sensación de vértigo y mareo volvía cada vez más seguido. Era como si la casa estuviese absorbiendo mi vida, tratando de llenar ese gran vacío. Me apoyé contra la pared, mis mejillas estaban húmedas por un llanto sin sonido, sin lamento, era solo el vacío. Sentía como mis músculos se soltaban y mi cuerpo empezaba a resbalar contra la pared. Una sensación de caída, invadía mi mente. Me dejé arrastrar por ella y sentí suaves brazos que me recibían al caer. Ya no tenia fuerzas.
Con los ojos abiertos permanecí acostada en el piso de madera, empezaban a caer los primeros copos de nieve, mi cuerpo casi no respondía y mi mente vagaba por extraños mundos.
No se cuanto tiempo estuve así, ni de donde saque fuerzas para incorporarme. Mire a mi alrededor y comprendí que ese lugar no me pertenecía ni yo a él.
Salí de la casa como un fantasma, la calle ya estaba oscura.

(Entrega para la Red Fantasmal)

martes, agosto 09, 2005

2046




El amor es una cosa de coordinación.
De nada sirve encontrar a la persona correcta demasiado temprano o demasiado tarde.

Sr. Chow (2046)

sábado, agosto 06, 2005

La Grulla

Hoy son 60 años desde que cayó la primera bomba nuclear sobre la ciudad de Hiroshima, dos días después la de Nagasaki.
Todos sabemos la historia, las muertes, las consecuencias, el horror. Horror que causamos nosotros mismos. Tal vez no se ha vuelto a lanzar una bomba atómica pero las otras guerras han matado tanta gente como la que murió en ese entonces.
Hoy doy un regalo la historia de la grulla.

Tsuru (grulla).

Hace 60 años, después de que cayeron las bombas, murió mucha gente y otros sobrevivieron. Entre ellos una pequeña niña de 12 años llamada Sadako Sasaki, ella enfermó gravemente de leucemia a causa de la radiación. Cuando supo de su enfermedad y de que no tenía cura una amiga intento animarla y le contó la leyenda de las 1000 grullas de papel:
“Los dioses todopoderosos concederán un deseo a aquel que consiga plegar 1000 grullas de papel como recompensa a su esfuerzo y concentración que hace falta para lograrlo. Este trabajo se llama Senbazuru.”
La amiga plegó la primera grulla y se la entregó a Sadako deseando la cura de su enfermedad.
Sadako empezó a plegar las grullas, pero no llegó a las 1000, murió con 644 grullas esperando despegar el vuelo a su alrededor.
Sus compañeros de colegio finalizaron las mil grullas y levantaron un monumento en su honor, una grulla dorada en el Parque de la Paz de Hiroshima. Abajo se lee una inscripción “ESTE ES NUESTRO LLANTO, ESTA ES NUESTRA PLEGARIA, PAZ EN EL MUNDO”.

martes, julio 19, 2005

Trasnoche 1

Cual será mi relación con escribir de noche? No sé, pero la mayoría de las cosas las he escrito a altas horas de la madrugada.
Tendrá que ver el haber nacido a las 2.22 am? O será que finalmente a esta hora mi cerebro racional definitivamente se desconecta en mi y solo quedan estomago y sentimientos que necesitan fluir? Tal vez. O simplemente el silencio solamente interrumpido por algunos ruidos de una que otra micro trasnochada es la compañia perfecta?
En fin, son las 2.37 y en mi cabeza aun están activos demasiados pensamientos, tantas cosas que han pasado en los últimos meses y no he sido capaz de ordenar. Mmm, alguna vez en alguna carta para un destinatario perdido hablaba de mi excesivo afán de orden en la vida, de pienso vs siento. Será que mi “siento” a veces es tan fuerte que necesito apaciguarlo con el “pienso” para no caer en el vértigo?
Como esa noche, en que bajándome de un taxi para entrar a un boliche a bailar sentí eso que llaman “mariposas en el estomago” y claro la Agnes racional del momento con la bandera de lucha de “soy feliz sola y no quiero a nadie” dijo: “Que será que comí que me cayó mal?” haciendo caso omiso a mi intuición. Y una vez mas todas las leyes de Murphy en perfecta confabulación con mi destino me hicieron tragarme mis palabras y mis lemas y tenerme con la cabeza ladeada, con los ojos pestañeantes cual monito animado y con las mejores técnicas de ataque 4-2-2 frente a ti, sonriendo con una sonrisa que ha perdurado y se renueva cada día, inaugurando pistas y buscando la mejor esquina para besar, apoderándonos de la ciudad.
Y el vértigo? Es solo un paso más del baile.

miércoles, junio 08, 2005

INVENTARIO

3 cajas de Libros
1 Caja de discos de música
2 Maletas de Ropa
14 pares de Zapatos
Carteras Muchas
1 caja de Cachureos Varios
1 caja de Papeles
Bicho (mi notebook)
1 silla en proceso de retapizado
1 colchón (ultima adquisición)
1 bicicleta
Mi perro Tomás (no es un bien, más bien es parte de mi)

Lista para embalar. Me siento libre de tomar cualquier decisión a cada instante, hago una elección a cada momento. Sentimiento de libertad, opción de desarraigo. Aprender a cultivar el desarraigo, a que no duela. Aprender a ser nómada. Darse cuenta de que puedo tomar toda mi vida y ordenarla en un par de cajas y todo es nuevo otra vez. Primera sensación de eso fue la tristeza con un poco de angustia, el darme cuenta que en un par de horas en el lugar que había sido mío por once años no había rastro de mí, tal vez sólo algún que otro pelo olvidado en algún rincón del baño, algunos rastros de perfume en alguna parte del closet, nada más.
Tal vez fue hogar.
No es fácil lidiar con la ausencia de hogar, con no pertenecer a ningún lugar. A veces algo se aprieta en medio de mi pecho, y siento que el lobo anda rondando alguna parte de mi interior.
Pero que es hogar? Es un lugar físico? Es una emoción? Que hace que ese lugar se llame hogar? Hay gente que vive en un barrio durante muchos años pero nunca conoce la calle que está detrás de su casa, entonces el hogar sería la construcción sólida de la casa? Sólo es eso? O será que el hogar como la nacionalidad es solo un accidente en la vida? Trato de construir mi hogar en mi, o mas bien en todas partes.
Cual es la diferencia de un DFL-2 de Santiago de Chile o de su análogo en Vladivostok? El paisaje cambia, pero uno sigue siendo la misma.
Cual es el dolor de no echar raíces?
Nuevo aprendizaje de libertad, de aire, de espacio, de infinito.

martes, mayo 03, 2005

1 de mayo tardio




Cuando pequeña, todos los primeros de mayo me levantaba sagradamente temprano, me juntaba con mi padre en la estación de metro, y después nos uníamos a la masa de gente que marchaba por Moscú, en una gran manifestación del día del trabajador. El gran momento mágico era pasar por la Plaza Roja. Ahí frente al mausoleo nos saludaban el montón de señores de abrigo, moviendo su mano y dando su aprobación al ver pasar la clase trabajadora. Eran días en que las consignas comunistas eran vitoreadas por un montón de gente, donde había un país que importaba, donde existía un país que fue mi patria y que ahora ya no existe. Sin duda el sistema comunista tuvo muchos errores, y toda mi nostalgia infantil solo ve lo que estaba permitido ver. Pero hay algo que sin duda se ha perdido y no solo en mi desaparecida patria sino también aquí en la patria de mi madre. Son los ideales, la esperanza, la fuerza que mueve a las personas un poco más que para conseguir el extra potente equipo de home theater.
Pienso en las imágenes del par de pelotudos incendiando la moto de los pacos. ¿Que es lo que los mueve a ellos? ¿Acaso todo lo queda por albergar es la rabia? Siento ira en el ambiente, la desesperanza disfrazada de ira, y me asusta. Es posible que cada vez nos estamos volviendo mas miopes encerrados entre las cuatro paredes de las casas, es posible que viene la NADA a comernos?

miércoles, abril 06, 2005

Lectura para tardes de otoño

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero

sábado, marzo 12, 2005

noche de lluvia

Me despierta el sonido de la lluvia y el aire fresco que entra suavemente por la ventana. Abro los ojos lentamente, me doy cuenta que estoy en mi habitación tendida desnuda en mi cama, tú estás a mi lado. Tu cuerpo desnudo, hermoso, fuerte, descansa en un completo abandono. Te miro, detenidamente te recorro con mis ojos, no quiero olvidar ni un detalle de ti. Miro las paredes que nos rodean y me doy cuenta que la lluvia está también aquí dentro de la habitación. Los muros empiezan a desdibujarse como acuarelas, el agua se lleva la estructura sólida del edificio, sólo quedamos tú y yo acostados, me acurruco más hacia ti y dejo que el agua pase a nuestro alrededor.

lunes, febrero 28, 2005

sueño de una noche de verano




tarde de día lunes, casi noche. afuera las gaviotas han dejado de reír y la luz poco a poco desaparece en el mar. siento el olor a mar, en mis oídos Bach, el sabor de mi boca es solo mío, y mis dedos rozan mi piel. toda la tarde esperé respuesta, pero nada. tal vez solo fue el sueño de una noche de verano. el calor y la humedad que enredaron nuestros cuerpos y nuestras almas, tal vez solo eso. pero porque me cuesta tanto deshacerme de ti, dejar que otras manos me acaricien que otra boca roce mis labios. mi chal me envuelve tratando de entregarme un calor equivocado, no quiero la tibieza de la lana, quiero el fuego de tu piel. tal vez parezca una niña pequeña con pataleta, reclamando por su juguete nuevo, pero estás tan lejos que ni siquiera eso puede ser.
me desespera la distancia, me desespera la ilusión que tengo, me desespera que cuando comencé a escribir era en general y ahora es sólo para ti.

sabes, quisiera estar contigo en las primeras lluvias.

domingo, febrero 13, 2005

Versiones del Mal Amor

Posted by Hello


Valmont, yo creía que su pasión por mi había desaparecido. Cómo es que ha vuelto a encenderse esa llama y con tan juvenil fuerza. De todas maneras es demasiado tarde. Usted no va a volver a encender mi corazón. No otra vez. Nunca más. Se lo digo no sin lástima Valmont. Sin embargo hubo minutos, quizás debiera decir instantes, un minuto, eso es una eternidad, donde gracias a su compañía fui feliz. Estoy hablando de mi, Valmont. No conozco sus sentimientos. Y a lo mejor debería hablar de minutos en los que lo pude haber necesitado para eso, usted, eso era su habilidad en el trato de mi fisiología, algo para sentir, que recuerdo con placer. No ha olvidado como manejar esa máquina. No saque su mano. Porque yo no siento nada por usted. Es mi piel que lo recuerda. O a lo mejor es la suya, yo hablo de mi piel Valmont, es simplemente lo mismo, ¿cómo?, a que animal esta sujeto el instrumento de su instinto, mano o garra. Cuando cierro los ojos, es usted hermoso Valmont. O jorobado si lo deseo. Es el privilegio de los ciegos. Usted tiene la mejor de las suertes en el amor. Puede ahorrarse la comedia que acompaña una relación. Pues usted ve lo que quiere. El ideal seria ser ciego y tartamudo. El amor de las piedras. Lo he asustado Valmont. Que fácil es desanimarlo, no lo conocía así. Le ha causado heridas el mundo de las damas después de mí. Lágrimas. Tiene usted un corazón Valmont. Desde cuando. O su hombría se ha dañado después de mí. Su aliento sabe a soledad. La sucesora de mi sucesora le dio el pasaporte para irse. El amante abandonado. No. No retire su delicado ofrecimiento, mi señor. Yo compro. Yo compro en cualquier caso. Los sentimientos no son de temerse. Por que tendría que odiarlo si nunca lo he amado. Frotemos nuestras pieles. Ah, la esclavitud de los cuerpos. Vivir el martirio sin ser dios. Tener conciencia, pero no fuerza sobre la materia. No se apresure Valmont. Así está bien. Sí, sí, sí, sí. Estuvo bien actuado. Que me importa el deseo de mi cuerpo, yo no soy una criada de establo. Mi cerebro funciona normalmente. Estoy bien fría Valmont. Mi vida, mi muerte, mi enamorado.

Extracto Pieza de teatro "Quartet" de Heiner Müller
Pelicula del tema "Relaciones Peligrosas" de Stephen Frears
El origen de todo libro "Amistades Peligrosas" de Chordelos de Laclos

martes, febrero 01, 2005

Simple Kind of Life





Hoy mientras caminaba por la costanera en busca del pescado fresco para la cena, de pronto vi un gato que asomaba graciosamente su cabeza desde un kiosko, me apure en sacar la cámara y sacarle una foto. Después me subí a la micro y me encontré con un saltamontes en el piso, el cual casi piso, pero después traté de cazarlo para soltarlo en su hábitat (arriba de una micro no es el lugar ideal para un saltamontes, a menos que sea un saltamontes viajero). Como no lo pude cazar un señor que iba sentado un par de asientos más atrás lo logró atrapar y cuando me lo iba a pasar le dije que mi intensión era soltarlo y él lo dejo escapar a través de la ventana.
Cosas simples, tal vez para algunos demasiado simples. Cosas que me hacen pensar en la acelerada vida que llevamos, de cuantos saltamontes aplastamos con nuestras ciudades de concreto.
Un mes entero viviendo y trabajando en la playa, obviamente sé que una práctica ni en broma se puede comparar con un trabajo con todas sus obligaciones y tensiones varias.
He tenido mucha suerte con llevar mi vida de una vida tal vez no tan lineal, con poder tener tiempos distintos y poder hacer hasta el momento todas las elecciones que he querido. Muchas veces no ha sido fácil, pero al final siempre ha sido bueno. Tengo suerte de estar en un momento en que aun estoy buscando mi vida. Tal vez una vida más simple, no confundir con vida que pasa sin nada importante. Pero quiero una vida donde tenga suficiente tiempo para detenerme y mirar a mi alrededor, donde siempre pueda elegir entre caminar o tomar micro, donde sienta que las cosas que hago sirven de verdad y no son solo partes de una maquinaria horripilante donde el individuo dejo de existir hace rato.
Sí, tal vez es mucha utopía, el haber crecido en un país comunista deja mucho espacio para disfrutar y soñar con las utopías. Pero estoy tratando de armar esa vida y haré todo lo posible o moriré en el intento.

jueves, enero 27, 2005

aprendiendo a respirar

Al igual como en las casas ya han desmontado los arboles de navidad, de la misma manera he comenzado a encontrar mi ritmo de vida.
La euforia de a poco ha ido pasando, dejando miles de sonrisas en mi interior.
Respiro de una manera distinta, la cual estoy aprendiendo sobre la marcha, con más calma por un lado pero inhalando hasta la ultima particula que quepa en mis pulmones.

domingo, enero 02, 2005

AÑO NUEVO EN LA CIUDAD DE LA FURIA

y ya partió el 2005, otro año mas de nuestras vidas. mis sentidos se contraponen entre mi estado de felicidad absoluta y la tragedia local.
Buenos Aires, ciudad de la furia. Mi sentimiento de vida choca con la muerte por lo ocurrido el 30 de diciembre en una disko aqui en Buenos Aires donde murieron 200 chicos por la negligencia, la corrupción y estupidez de otros. Como se hace con esto? Como entender ese sentir de vida que corre dentro de mi con la muerte que casi se olia en el aire el dia 31. Mientras algunos festejabamos la llegada de un nuevo año, habian familias que no entendian de porque el chico de la casa de 16 años ya no estaba mas para dar el abrazo de año nuevo y reventar los oidos de todos con el monton de petardos.
Me mareo de felicidad y confusion, es tan fragil nuestra vida, es tan delgada la linea entre estar vivo ahora y en un momento ya no mas.
Cuando tomo conciencia de esa fragilidad mas me excita la idea de estar viva y de sentir todo a concho, hasta el final.

Feliz Año.

Feliz primer año del resto de nuestras vidas.