miércoles, abril 06, 2005

Lectura para tardes de otoño

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero

5 comentarios:

Ceci dijo...

Hace tiempo que esperaba tus palabras. Una sensibilidad única e inconfundible que se echa de menos cuando no está. Espero que tu ausencia signifique que has dominado el miedo al peligro de vivir de nuevo.

Elisa de Cremona dijo...

apareciste! por fin!
bienvenida otra vez... y ya que de nuevo vives, cuéntanos, vale?

francisco josé dijo...

un placer visitar tu blog. me cuativó tu sensibilidad. felicitaciones

Cpunto dijo...

marcar con tiza la vereda de la calle, o mejor en media calle, y levantar un pie, y con el pie en el aire, casi tambaleando, "decir, voy a estar allá en un instante" y vivir después, eso, eso que era cruzar la franja chiquitita,

hermosos
C.

Anónimo dijo...

Bello blog, intenso poema de Panero. Te invito con gusto a leer los de otros muchos autores que tengo en mi blog-revista de poesía que espero te agrade. Bienvenida desde ya.