Todos sabemos la historia, las muertes, las consecuencias, el horror. Horror que causamos nosotros mismos. Tal vez no se ha vuelto a lanzar una bomba atómica pero las otras guerras han matado tanta gente como la que murió en ese entonces.
Hoy doy un regalo la historia de la grulla.
Tsuru (grulla).
Hace 60 años, después de que cayeron las bombas, murió mucha gente y otros sobrevivieron. Entre ellos una pequeña niña de 12 años llamada Sadako Sasaki, ella enfermó gravemente de leucemia a causa de la radiación. Cuando supo de su enfermedad y de que no tenía cura una amiga intento animarla y le contó la leyenda de las 1000 grullas de papel:
“Los dioses todopoderosos concederán un deseo a aquel que consiga plegar 1000 grullas de papel como recompensa a su esfuerzo y concentración que hace falta para lograrlo. Este trabajo se llama Senbazuru.”
La amiga plegó la primera grulla y se la entregó a Sadako deseando la cura de su enfermedad.
Sadako empezó a plegar las grullas, pero no llegó a las 1000, murió con 644 grullas esperando despegar el vuelo a su alrededor.
Sus compañeros de colegio finalizaron las mil grullas y levantaron un monumento en su honor, una grulla dorada en el Parque de la Paz de Hiroshima. Abajo se lee una inscripción “ESTE ES NUESTRO LLANTO, ESTA ES NUESTRA PLEGARIA, PAZ EN EL MUNDO”.


3 comentarios:
Gracias por la reflexion.
Si bien yo no hare grullas de papel, si hare todo lo posible por mejorar cada dia.
Muy hermoso
Gracias.
Un detalle muy acertado de tu parte, compartir la historia y el texto. Saludos.
Hermosa tu reflexión. Simple y profunda (muy Zen). Conmovedora. Gracias,
R.
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