Hoy mientras caminaba por la costanera en busca del pescado fresco para la cena, de pronto vi un gato que asomaba graciosamente su cabeza desde un kiosko, me apure en sacar la cámara y sacarle una foto. Después me subí a la micro y me encontré con un saltamontes en el piso, el cual casi piso, pero después traté de cazarlo para soltarlo en su hábitat (arriba de una micro no es el lugar ideal para un saltamontes, a menos que sea un saltamontes viajero). Como no lo pude cazar un señor que iba sentado un par de asientos más atrás lo logró atrapar y cuando me lo iba a pasar le dije que mi intensión era soltarlo y él lo dejo escapar a través de la ventana.
Cosas simples, tal vez para algunos demasiado simples. Cosas que me hacen pensar en la acelerada vida que llevamos, de cuantos saltamontes aplastamos con nuestras ciudades de concreto.
Un mes entero viviendo y trabajando en la playa, obviamente sé que una práctica ni en broma se puede comparar con un trabajo con todas sus obligaciones y tensiones varias.
He tenido mucha suerte con llevar mi vida de una vida tal vez no tan lineal, con poder tener tiempos distintos y poder hacer hasta el momento todas las elecciones que he querido. Muchas veces no ha sido fácil, pero al final siempre ha sido bueno. Tengo suerte de estar en un momento en que aun estoy buscando mi vida. Tal vez una vida más simple, no confundir con vida que pasa sin nada importante. Pero quiero una vida donde tenga suficiente tiempo para detenerme y mirar a mi alrededor, donde siempre pueda elegir entre caminar o tomar micro, donde sienta que las cosas que hago sirven de verdad y no son solo partes de una maquinaria horripilante donde el individuo dejo de existir hace rato.
Sí, tal vez es mucha utopía, el haber crecido en un país comunista deja mucho espacio para disfrutar y soñar con las utopías. Pero estoy tratando de armar esa vida y haré todo lo posible o moriré en el intento.


8 comentarios:
MI abuela tenía un gato romano como ese.. pero Sebastián (él) no era muy mirar sobre la tercera, más bien era del tipo de mirar por la ventana a las palomas...
Así es uno debe sentirse tremendamente afortunado de hacer lo que ha querido y cómo y cuándo ha querido, sí.. yo también soy de esas..
Un beso
Esta foto me estremece de una manera que no puedo describir. La luz, la sencillez de esa mujer, tu relato y todos los recuerdos asociados a situaciones como la que describes, me hacen sentir que quizás es tiempo de volver…
Vivan las utopías!
Da gusto leerte Agnes, que empiezas hablando de pescado y gatos y terminas hablando sobre las cosas sim0pes, la vida misma.
Y me quedo lleno de preguntas, pero no te las hago, ya irás contando donde estás, de donde vienes y todo eso.
Un abrazo,
R.
me gusto mucho tu post, mientras yo comia me imaginaba tu dia, tu con tu camara al gato y despues como una cuidad destrozaba saltamontes, hasta me imagine al saltamontes con su maletita y gorrito ^-^
saludos
Son esas cosas simples las que alegran nuestras vidas...
Las utopías no existen...
El mundo sí, Juntos podremos cambiarlo...
ya lo estamos haciendo, cuesta, cansa, pero se puede
JA! la vida mas simple para ti, puede ser la mas complicada para los demas...pero la mas interesante.
Todos los gatos nos alegramos cuando vemos una foto como esa, y una utopía que nos llena de nostalgia.
Saludo felino!!!
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