
Hace unos días atrás hablando con un amigo, me comentó que el museo Hermitage de San Petersburgo lo iban a privatizar e iba a pasar a manos del Gugennheim. Con la noticia se me pararon los pelos de punta, ya que ese museo es patrimonio de todo el pueblo ruso y que se privatice una colección como aquella daba pie para un montón de barbaridades más. Me puse a investigar y me di cuenta que eso no era tal, efectivamente existe una alianza entre el Guggenheim y el Hermitage de compartir las colecciones, además de abrir un museo en las Vegas, pero sin privatización. Aunque efectivamente existieron rumores sobre la privatización de los museos en Rusia, tema que salió a flote después de que en agosto de este año, descubrieron que habían robado del Hermitage 221 piezas de la colección rusa.
Las culpas se las repartieron entre todos, hablando de la ineficiencia del sistema de seguridad, de la complicidad del mismo personal del museo, etc, etc, etc. Y sectores que el mismo presidente de la sociedad de museos llamó “Business-Elite”, llamaron a la necesidad de privatizar para mejorar la gestión. Pero la verdad a mi parece que los mismos que finalmente compraban las piezas robadas (los robos fueron hechos de a poco durante aproximadamente 6 años) son los mismos que hablan de la privatización, y cuyo interés es que esas piezas pasen a ser adornos de las casas y no parte de un museo público, donde toda la gente tenga acceso.¿Será posible que un gobierno no sea capaz de hacerse cargo del patrimonio de su pueblo?
Aquí mismo tenemos nuestro propio caso donde durante años se han estado pasando las responsabilidades como papa caliente de mano en mano, sin hacerse cargo jamás del tema. Hablo de la crisis del Teatro Municipal de Santiago. Si uno pasa por la calle Huérfanos en la cuadra entre Ahumada y Bandera (tal vez pueda ser la que sigue al poniente) uno puede escuchar y ver aproximadamente a 17 músicos de la Orquesta Filarmónica de Chile. Y no, no es un espectáculo financiado por el sr. Alcalde ni tampoco por la sra. Presidenta simplemente son músicos despedidos de la orquesta filarmónica del Teatro Municipal de Santiago, y que a la fecha suman más de 50. O sea la cosa resulta así, tenemos un lindo edificio que dice teatro municipal donde actualmente suspendieron la temporada de conciertos - opera y ballet, porque nuestra Orquesta Filarmónica de Chile ya no existe como tal, es más como lindo dato vergonzoso la Gala del 18 de Septiembre se realizó con música ¡¡¡grabada!!!. Aparte de la mala administración se habla que no hay suficiente público que vaya al teatro a ver los espectáculos y que ese tipo de expresión artística es elitista. Y como pretenden que no lo sea si en la mayoría de los colegios públicos ya no existe el ramo de música y el único acercamiento que tienen los chicos a la música es en clases de educación física, donde al ritmo de reggeton las niñitas del curso menean el culo armando el esquema para la fiesta del colegio. Oh, perdón, la verdad si tienen música pero como 3 meses al año.
¿Qué se está pretendiendo crear, coartando las capacidades de desarrollo de los niños de esa manera? Porque obviamente si uno no sabe que es la música jamás le interesara ir a oír un concierto en vivo y menos uno de música clásica.
Me parece vergonzoso que en un país que se este catalogando de casi desarrollado, el Teatro Municipal dependa de una municipalidad y el aporte que entrega el gobierno es un chiste y que más encima nadie se de por aludido en el tema.
Quisiera saber, ¿cuál es la cultura que pretendemos entregar?, ¿acaso hay cultura que dado los tiempos actuales es de segunda clase?, ¿o simplemente ya no importa?
Por el momento los invito a todos al Paseo Huerfanos a escuchar temas del ayer y hoy interpretados por la Orquesta Filarmónica de Santiago.
Y se agradece su cooperación.


