
Y bueno, cualquier persona que pretenda mantener su estado mental en un relativo nivel de sanidad necesita abandonar esta estresante urbe de cuando en vez. Y yo no salgo de ella ya hace demasiado tiempo. Hasta la inspiración se me anda acabando.
Así que me voy por un ratito, allá donde el pasto es veeeeeeerddeeeeee y el cielo muy azul. Aunque en esta época llueve harto, pero hasta la lluvia es más bonita.
Espero volver tan livianita como la niña del dibujo que por cierto es de Loopydog y se llama Journey.
Así que eso.
Hasta la vuelta.


3 comentarios:
Que disfrutes. Abrazos.
que lindo el dibujo!
saludos.
te esperamos entonces de vuelta y renovadísima.
UN bezaso
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