En los altavoces de las escaleras mecánicas del metro suena una voz de hombre que pide advertir que si uno nota una persona sospechosa en los vagones debe avisar al encargado de la estación.
Esas largas escalas mecánicas me hacen sentir como un extra en alguna extraña película de ciencia ficción.
Me subo al vagón y me pregunto quién podría ser catalogado de sospechoso. Alrededor mio rusos, casi no se distinguen otras etnias o por lo menos yo no logro distinguirlas. Entre los muertos del 29/03 sólo 1/3 eran moscovitas. ¿Serían todos los demás sospechosos?
La ciudad sigue su ciclo, todas las estaciones del metro funcionan. En las estaciones Лубянка (Lubianka) y Парк Культуры (Park Kultury) hay unos improvisados altares, hechos con mesas de oficina o aprovechando la estructura para propaganda, donde las personas dejan velas y flores. Algunos se detienen, miran, se persignan, otros simplemente pasan de largo.
Ya pasarón 8 días.
En casi todas las estaciones del metro se pasea la policia con sus uniformes grises. A algunos, a los que son mas morenos les piden pasaporte, los revisan.
Yo, al parecer paso por local.
No siento ninguna mirada extraña.
Nadie me pide el pasaporte.
Soy yo la que me pregunto si acaso el lugar al que pertenezco está aquí.
06042010
06042010


2 comentarios:
no soy de aquí,
ni soy de allá,
no tengo edad
ni porvenir...
que rico leerte!!
Al fin tengo un minuto para leerte...
¡Te dije que tienes una cara de rusa imposible!
Que gusto saber de ti, ojalá mañana te pille en línea.
Por acá todo bien. Aunque hoy fue un día de otoño en toda ley, para tu amigo la primavera no hace más que empezar.
Ay, el amor...
Un abrazo, cuida a tu padre, carretea y pásalo bien.
Nos hablamos.
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