martes, marzo 21, 2006

Conspiración de Sabores


Uno de mis grandes placeres en la vida es comer.

Puede ser desde una suculenta cazuela a algún exótico y delirante plato de la cocina hindú pasando por los sabores inigualables de nuestros vecinos peruanos, y sin olvidar los generosos sabores de mi Rusia querida (disculpándome por todos los demás que no menciono).

Aprendí a disfrutar la comida aproximadamente a partir de los 15 años, y gracias a la maravillosa genética de contextura delgada he podido disfrutar de tal placer sin culpa y dejando sorprendido a más de un noble caballero quien al ver mi menudo formato se ha sorprendido con mi apetito en alguna cita. Lo que en vez de espantar debiera reconfortar ya que existe una relación directa entre la anorexia y la frigidez. Ambos son placeres.

La seducción de la comida es completa, parte con sólo mirarla, los colores, las texturas. Es muy importante que el plato tiente, que no sea demasiado grande porque espanta y quita el apetito de entrada. Después me acerco a él y empiezo a sentir los olores, romero, orégano, ajo, menta, coco, papas recién cocidas, mmmmmm. Ya tengo hambre. O simplemente el olor de las frambuesas en la mata en un calido día de verano.

Una vez que la veo, la huelo, empiezo acercarla a mi boca. Ahí cada bocado se debe tomar su tiempo, nada de tragar atolondrada, los sabores no todos aparecen de inmediato y nuestras papilas muchas veces están adormiladas. Además que morir atragantado es tan poco elegante como atropellado o de cualquier manera donde se vea parte de nuestros órganos internos (guaj). Me acuerdo la primera vez que probé un suspiro limeño del Cocoa creo que ha sido el único postre que no solo me arranco suspiros sino casi aullidos.

Bueno, esta reflexión de comida se debe a otra que nació de la proliferación de comida tipo en Santiago a lo largo de los años. Creo firmemente que tras las campañas de comida hay un oscuro plan de dominar el mundo. Ahora lo que está de moda es el sushi, casi todos comen sushi, a veces dejando fuera el resto de la gran y deliciosa variedad de la comida japonesa. Mi teoría es que los japoneses están tratando de dominar el mundo sometiéndonos con secretos ingredientes adictivos en el sushi.Y claro no son los primeros, también están los conocidos extraños aditivos que los gringos le ponen a las Pringles (lo que no es broma). Claro las papas fritas fueron un invento francés (creo, por algo le dicen french fries, o no?) después de Napoleon para tratar de reconquistar el mundo, pero no contaron que una cultura más dominante (los gringos) le quitaran la receta y las incluyeran en sus planes de estrategia. Los ingleses trataron de hacer lo suyo con la jalea, pero lo único que consiguieron fue convencer al pusilánime cuerpo médico y de ahí en adelante están recetando la jalea a los enfermos de todo y por todo.

Pero sacando las tristes cuentas los norteamericanos tienen dominada a una gran parte del planeta con su comida chatarra y haciendo engordar morbosamente quizás con que extraño y macabro fin a una gran parte de la población mundial.

Habrán aun mas conspiraciones alimenticias???

Mmmmm, yo creo que me dejaré dominar por alguna nueva cocina exótica, total como decía un amigo mió el problema de la esclavitud se resuelve teniendo un buen amo. Y el de hoy espero que tenga muchas especies en sus alacenas.

9 comentarios:

Emilio dijo...

Voy a analizar en datalle esta teoría tuya de la conspiración alimentaria. Tiene mucho sentido.
Personalmente soy un adicto a las comidas. Además de gozar degustando me gusta mucho el arte de cocinar, me entretiene. Además espero ansioso el comentario en lenguaje no verbal de los comensales. Por ejemplo una cara de placer me enorgullese, un silencio y gestos en la cara, me da gusto, un silencio completo y una respuesta hablada me pone mal.
En fin, me voy a alamorzar.

Besos Agnes.

Elisa de Cremona dijo...

antes de mi gran alergia, yo era como tú, favorecida por la naturaleza y el pecado de la gula en apogeo... pero ahora mismo, con el mal que cargo, me debo limitar sólo a lo que puedo, que es poco.. muy poco...
De comidas ricas y exóticas yo te recomiendo la marroquí, mmhhhhhhhhhhhh RICAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
un beso

fgiucich dijo...

Totalmente de acuerdo: la buena comida es un placer debemos aprovechar mientras el estómago aguante. Con mesura, porque no todos han heredado tu buena predisposición genética. También coincido en tu opinión sobre el suchi. Tampoco debemos olvidar un buen tinto (si prefieres un blanco, no me voy a ofender). Abrazos.

bitacoreta.org dijo...

Comida Rusa? Como será? Deberías agregar un par de recetas de tus platos favoritos. Es una incognita para la mayor parte del mundo. Tal como dices, los gringos lo tienen todo dominado, quedando poco espacio para el resto de los países. Deberíamos estar comiendo cosas más sanas no? Y lo del Sushi, que es una delicia, es efectivamente una moda, ya pasará y solo quedarán los reales interesados. La comida es un tema que dá para mucho. Vivo acá en Estados Unidos y si no fuera por la comida extranjera te vuelves loco. Destaca la comida india, un par de mexicanos, las tapas españolas, la etíope (con la mano nomá) y la thai, que saca de apuro y es deliciosa. Volviendo a lo gringo, siempre he pensado que el olor nacional es el de la fritanga, sales a la calle y no haces más que sentir la hediondes de los restaurantes. puffff!
Saludos, pablo.

gallardo dijo...

Los sabores son un arma de temer, vienen parapetados detrás de grande ollas y pequeñas cacerolas, batallones de sartenes, cucharones, pinchos y especias, y los grandes estrategas los disfrazan de avanzada cultural, cuando en realidad son instrumentos de dominación.
Pero nosotros, los de la lenguas papilosas, debemos dar la mas dura batalla, y engullir, saborear, degustar, olfatear, y finalmente dejar sin efecto estas fieras avanzadas culinarias que nos invaden. Con un ejercito de muelas, platos y cucharas en ristre Venceremos!!!!

Daniel. Te invito a visitar http://eldeportero.wordpress.com dijo...

Tienes razón. La comida chatarra hecha en Gringolandia no está atosigando por todos lados. Por lo que veo a nadie se le ha ocurrido un local de comida rapida, pero de comida 100% chilena. Te invito a mis blogs

Ceci dijo...

Es increíble como los sabores nos pueden transportar en el tiempo y el espacio. Pero el tema de las adicciones, más allá de las bromas, tiene algo de cierto. Por ejemplo, acá en Canadá debieron modificar los ingredientes de los Chesters, que saben distintos a los que venden en Chile, cuando se comprobó que además de todos los venenosos colorantes y preservantes, estaban agregando un ingrediente que generaba dependencia y, además, exacerbaba el apetito. Por eso que era tan verdad el slogan de Lay’s (ex - Everscrip) que decía: “A que no te puedes comer sólo una.” ¡Con razón!

Héctor Jorquera dijo...

leyéndote recordé a la Allende y su Afrodita. El merken te lo envio yo, suerte

Anónimo dijo...

ahá!
eso de conquistar al mundo... dicen que hay amores que nacen, antes que en el corazón, en el paladar. si se conquistan personas, podrá pasar con el planeta completo, no? en fin. si hay algo de rusia todavía entre tus inquietudes -asumo que sí- prueba la sopa bortch a la rusa que están dando en le flaubert hasta el 18 de julio (en orrego luco 125, provi). de ahí me cuentas qué tal. a mí me encantó, y de paso me recordó la sopa de betarragas que hace mi amiga finlandesa rïtva. besos y gracias por visitar CoBe!

daniel greve
danielgreve@gmail.com
http://greve.blogspirit.com