viernes, diciembre 10, 2004

desarmando nudos

En invierno una amiga me trajo de Brasil una de esas pulseritas de Salvador de Bahía que sirven para pedir deseos.

Me la ató en la mano con tres nudos, un nudo un deseo, la condición para que se cumplan es que la pulsera se corte sola.

Hace algún tiempo atrás miraba la pulsera tratando de ver si había algún punto donde la tela se viera más gastada, tratando de saber cuanto tiempo faltaba para que la pulsera se cortará y mis deseos se cumpliesen.

Hace un par de días decidí cortar la pulsera con una tijera. No quiero que mis deseos y sueños dependan del azar o una superstición. Yo seré la que busque como realizar mis sueños. No hay destino que haga más por uno que yo misma.

Hoy mi brazo a vuelto a su desnudez, no más nudos atados en la muñeca.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay pulsera magica
(Anónimo)
2004-12-13 13:03 (enlace)
No hay nada que nos salve de la incertidumbre. Solo unas acciones locas y otras forzadas por las circunstancias. Nada mas que decir. A tomar las riendas de una buena vez por todas, y dejarse de andar soñando como nestia, porque no funciona.

Mauricio

Anónimo dijo...

¡Animo!
(Anónimo)
2004-12-14 03:00 (enlace)
Nada, un abrazo...
Así chiquito y apretado
Todo para adelante
Te queremos nena

Frias...